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¿Poopó, un lago condenado a desaparecer?

07-02-2017 door Marai El Fassi, Uriel Montúfar

En medio de los Andes, se extiende un desierto joven e inmenso que se pierde en el horizonte borroso del altiplano andino. Un área extensa y refulgente, cubierta con cristales de sal que reflejan el sol y dejan presumir la amplitud de lo que una vez era el Poopó. El lago con la superficie más grande de Bolivia, después del Titicaca (seis veces el tamaño de la Paz), oficialmente dejó de existir en el año 2015, cuando el gobernador de Oruro declara desastre natural por la desertificación del Poopó.[1] Es un ejemplo del efecto invernadero que se nota indiscutiblemente y a mayor escala.

Cerca al lago queda el pueblo Poopó, zona minera desde el tiempo de la colonia. A pesar de estar ubicado a solo unos kilómetros del lago, la consciencia sobre el destino del lago es baja o nula, “nada tenemos que ver con el lago” nos manifiesta un poblador que nos lleva a la una comunidad de los Urus (Puñaca, parte de los Urus Murata), gente que vivía siempre a la orilla del lago. Para llegar, hay que cruzar tierra con rastros verdes, aprovechados por algunas ovejas y vacas, hasta llegar a la orilla de lo que una vez era el lago. Los Urus son una etnia pequeña, con 3 asentamientos a la orilla del Poopó, uno en Perú y uno en Chile, sin datos oficiales que concuerden con lo que indican ellos mismos. Los Urus viven de lo que les da el lago, como son: peces, patos, totora y algas lacustres. Pero ¿qué pasa si la fuente de vida se seca frente a sus ojos?

Los pobladores de la comunidad de Puñaca refieren que el Poopo se seca cada 10 años y luego se recupera en un ciclo natural. La diferencia es que ahora el lago se seca en un ciclo más corto e imprevisible (3 años). Por lo tanto, hoy solo quedan 8 personas que viven constantemente en la comunidad, sobreviviendo de regalías, de fideos y arroz. La mayoría de los pobladores con fuerza de trabajo ha migrado, a las cooperativas mineras que existen alrededor del lago, a salares cercanos o a las ciudades para buscar una fuente de trabajo. La sequía parece que cambia todas las formas y prácticas ancestrales de vida, con las cuales los Uros han sobrevivido por siglos en conjunto con el lago.

A una altura de 3686 msnm con una superficie de 2.337 kilómetros cuadrados y una profundidad máxima de 1.4 metros, el Poopó era hábitat de una gran diversidad de plantas, además de más de 200 especies de aves, peces, mamíferos y reptiles, y punto de descanso de aves migratorias. En un tiempo era uno de los lagos más importantes de Sudamérica por su capacidad de recargar aguas subterráneas,[2] y entrañaba los recursos pesqueros más importantes del país.[3]

Las causas de su desaparición son diversas, entre ellas la sequía que ha afectado al altiplano (hace tres años), el fenómeno del niño que ocurrió en el 2015/16, el mal manejo de los recursos hídricos, la desviación del río Desaguadero (principal afluente del lago) con fines agrícolas y la contaminación industrial y minera. Existen aproximadamente 300 minas alrededor del lago, las cuales y en conjunto con el sector agrícola desvían aguas para su uso, así disminuyendo el caudal del río que normalmente llena el lago de manera constante.[4]. La mina devuelve el agua con una cantidad de lodo contaminado lo cual añade a la sedimentación del lago.[5] El sol que se siente cada vez más fuerte por el calentamiento global acelera el proceso de evaporación y salinidad del agua.

¿Y ahora qué? Hace más de un año la sequía del Poopó fue noticia global. Poco a poco se han ido reduciendo las noticias y de acuerdo a eso la conciencia de la gente. Los principales damnificados de la sequía son las comunidades que circundan el lago. Con las lluvias recientes que iniciaron junto al año 2017, se formaron algunos humedales en lo que era el lago. Hay políticos que declaran que la recarga del lago por las recientes lluvias lega al 70%,[6] los comuneros al oír estas noticias solo se pueden reír, la realidad para ellos es diferente.

Si las lluvias continúan a este ritmo sumado al esfuerzo del gobierno en el dragado del lodo (del lago Uru Uru, para que el rio Desaguadero entre con mayor caudal al lago Poopó [7]), es posible que el lago recupere un poco de su esplendor perdido. Lamentablemente no es sostenible. Las lluvias solo garantizan la recuperación del caudal hídrico en época lluviosa. Si no hay control de los efluentes líquidos que las minas descargan en el lago, el dragado será una tarea constante e interminable. Se necesita que el estado y la población tomen conciencia de que se requiere tomar medidas urgentes para lograr el afianzamiento hídrico. Una de ellas puede ser la cosecha de agua en la zona de cabeceras de cuenca (para aumentar la disponibilidad hídrica) como una política de estado, el control de efluentes de las minas y respeto del caudal ecológico que permita que el lago continúe vivo por más tiempo y eso sin referirnos aun a la rehabilitación biológica del lago. Es un desafío de gran escala que requiere un compromiso a largo plazo.

 

El presente artículo y fotografías, forman parte del proyecto WañaPacha (tierra seca) que busca visibilizar los efectos del cambio climático en las zonas andinas que son especialmente vulnerables.
Textos e Imagenes: Marai El Fassi, Uriel Montúfar

Lea otro articulo de la serie sobre la Laguna Colorada.

 

[1] http://www.bolpress.com/2016/12/13/cambio-climatico-y-dejadez-consumen-dos-lagos-el-poopo-y-el-uru-uru/
[2] http://www.bolpress.com/2016/12/13/cambio-climatico-y-dejadez-consumen-dos-lagos-el-poopo-y-el-uru-uru/
[3] http://images.google.de/imgres?imgurl=http%3A%2F%2Felpotosi.net%2Fimg%2Fnotas%2F20151219%2Fnota6558_imagen0_x5.jpg&imgrefurl=http%3A%2F%2Felpotosi.net%2Fnacional%2F20151219_promulgan-una-ley-que-declara–desastre-en-el-lago-poopo.html&h=528&w=690&tbnid=lrHQ0Rcgrxz_XM%3A&vet=1&docid=jCCRZjEWZShIeM&ei=wrl6WPaWDsP-wQSHhrPgCg&tbm=isch&iact=rc&uact=3&dur=432&page=0&start=0&ndsp=15&ved=0ahUKEwj2_8-n6sLRAhVDf5AKHQfDDKwQMwgeKAMwAw&bih=627&biw=1366
[4] http://images.google.de/imgres?imgurl=https%3A%2F%2Fbolivianexpress-primary.s3-us-west-1.amazonaws.com%2Farticle_image%2FsLIc1M6emp.jpg&imgrefurl=http%3A%2F%2Fwww.bolivianexpress.org%2Fblog%2Fposts%2Fthe-catastrophe-of-lago-poopo&h=400&w=600&tbnid=Pye9aOKUq4fKXM%3A&vet=1&docid=NeJ0ryltaSkACM&ei=97p6WNXVO9DTwgSk8r2IAQ&tbm=isch&iact=rc&uact=3&dur=452&page=5&start=91&ndsp=21&ved=0ahUKEwiVram768LRAhXQqZAKHSR5DxE4ZBAzCAYoBDAE&bih=627&biw=1366
[5] http://www.bolpress.com/2016/12/13/cambio-climatico-y-dejadez-consumen-dos-lagos-el-poopo-y-el-uru-uru/
[6] http://elmundo.sv/lago-poopo-de-bolivia-recupera-un-tercio-del-agua-que-tenia-antes-de-secarse/
[7] http://www.la-razon.com/sociedad/Oruro-dragado-Poopo-Uru-Uru-lago-sequia_0_2576742378.html

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